Cambio Climático: El mayor peligro está en el mar



El calentamiento de los océanos pone en marcha toda una secuencia de acontecimientos globales. De entrada, una mayor temperatura significa que el agua se expande -la misma cantidad ocupa más espacio- lo que provoca un aumento del nivel del mar; fenómeno que se ve reforzado al derretirse el hielo de polos y glaciares. El agua salada comienza entonces a penetrar en acuíferos y pozos de agua dulce, reduciendo la cantidad y calidad del agua potable, además de blanquear y destruir los corales. Al mismo tiempo, ese calentamiento de la superficie modifica el sistema meteorológico mundial, facilita la formación de lluvias torrenciales y de tormentas más intensas.

El año pasado fue el más cálido en los océanos desde que se tienen registros, de acuerdo con un estudio publicado este miércoles Advances in Atmospheric Sciences (AAS). De hecho los datos muestran que los cuatro últimos años ocupan las cuatro primeras plazas en la serie histórica. En concreto, el aumento de 2018 respecto al año precedente fue de 19,67 x 10 elevado a la 22 julios, una cantidad que, a modo de comparación, los autores señalan como 388 veces superior al total de electricidad generada por un país como China en un año o 100 millones de veces superior a la bomba lanzada en Hiroshima.

Estos resultados ven la luz sólo unos días después de que Science publicara otro trabajo que revela que el calentamiento de los océanos está ocurriendo un 40% más rápido de lo que Naciones Unidas había estimado en 2014. "El calentamiento oceánico es un indicador clave en el cambio climático, y ahora tenemos pruebas sólidas de que está pasando mucho más rápido de lo que creíamos", afirma Zeke Hausfather, investigador de la Universidad de California en Berkeley y coautor del análisis.