Máxima tensión en Venezuela: líder opositor se declara presidente y Maduro resiste. Al menos 7 muertos en manifestaciones.



Los jaloneos para medir fuerzas no cesan entre la oposición y el gobierno de Venezuela.

Poco después de que el líder opositor Juan Guaidó se declarara presidente el miércoles en un desafío abierto a Nicolás Maduro, el mandatario que hace unas semanas inició un segundo término en medio del rechazo de miembros de la comunidad internacional, consideró que la acción es un intento de golpe de Estado. Acto seguido, anunció desde el palacio de gobierno que acordó la ruptura de relaciones con Estados Unidos y dio 72 horas al personal diplomático para abandonar el país.

“Hoy el gobierno imperialista de Estados Unidos dirige una operación para imponer un gobierno títere a sus intereses... Pretenden elegir y designar al presidente de Venezuela por vías extra constitucionales", dijo Maduro desde un balcón del palacio de gobierno acompañado de su esposa, Cilia Flores, y varios colaboradores ante cientos de seguidores que respondían al llamado de defender la “revolución socialista”.

Maduro advirtió a sus adversarios que “no se fíen” de los estadounidenses. “Los gringos no tienen amigos ni conocen lealtad a nadie. Los gringos tienen intereses y las agallas y las ambiciones... por el petróleo venezolano, por el gas venezolano, por el oro venezolano", aseveró.

Desafiando también a Guaidó, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, escribió en Twitter que “no aceptamos a un presidente impuesto a la sombra de oscuros intereses ni autoproclamado al margen de la Ley”, y ratificó que la fuerza armada defenderá la constitución y será garante de la soberanía.

De manera paralela a esta lluvia de declaraciones, miles de manifestantes salieron a las calles de Caracas y otras ciudades del interior para mostrar tanto su desdén como su apoyo al gobierno y hacia la tarde se anunciaron al menos siete fallecidos y más de una veintena de lesionados en el suroccidente del país